"El 8 de junio de 1972, todos estábamos escondidos en el templo. Los soldados escucharon a los aviones sobrevolando el lugar y gritaron, ¡corran, corran! Corrí con mis hermanos y mis primos, y cuando me quise dar cuenta había perdido mi ropa, y mi piel empezaba arder. El dolor era tan terrible que perdí la consciencia", relata Kim Phuc, que entonces tenía nueve años.

Kim sufrió quemaduras en el 65% de su cuerpo, pero Nick Ut, el fotógrafo vietnamita autor de la foto que dio la vuelta al mundo y ganó el Pulitzer en 1973, la recogió, la llevó a hospital y le salvó la vida. Permaneció hospitalizada 14 meses y ha sufrido 17 operaciones, pero sobrevivió.
"Yo no sabía lo que era el dolor. Me había caído de la bicicleta alguna vez, pero el napalm es lo peor que puedan imaginar. Es quemarte con gasolina por debajo de la piel. Me desmayaba cada vez que las enfermeras me metían en la tina y cortaban la piel muerta. Pero no morí. Dentro de mí había una niña pequeña y fuerte, que quería vivir", ha señalado.

Para Kim y Nik, la conclusión sobre la guerra no podía dejar de ser coincidente: “Quiero que cuando la gente vea esa foto entienda que no debe haber más guerras en el mundo. No debe haber ninguna guerra”, dice Nik, mientras Kim sostiene por su parte: “Cualquiera que vea esa fotografía puede ver la profundidad del sufrimiento, la desesperanza, el dolor humano de la guerra, especialmente para los niños. Cuando veo esa imagen una y otra vez, agradezco a Dios que el tío Nik congeló ese momento de la historia con su fotografía, y permitió que las próximas generaciones vieran lo que puede ser el horror de la guerra”.


This entry was posted on lunes, junio 08, 2009 and is filed under . You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.

2 comentarios:

    Laura dijo...

    Aquesta foto em trenca l'ànima... en general la majoria de fotos dels premis pulitzer... però tot i així no puc deixar de mirar-la... aquesta nena, malgrat la desgracia, va tenir la sort de que un fotògraf, algú amb ànima la va portar a l'hospital... segur que molts d'altres no van patir aquesta sort.
    Laura.

  1. ... on 8 de junio de 2009, 18:29  
  2. Victòria dijo...

    Sembla mentida que passin coses que no haurien d'haver passat mai. Jo agraeixo la feina d'algunes persones que treuen a la llum aquests fets perquè romaguin en la memòria i en la consciència de tots plegats.

  3. ... on 9 de junio de 2009, 13:57