Primer any junts, un altre anyet que li cau al tiet,... cap de setmana rodó!!!

Amb les gallines, els conills, els cavalls, els gripaus, l'Estel.... els "Cars", la moto, la Po, els cops de cap, l'escombra, els mocs, el sol, la pluja, la xemeneia, el bolet, la barbacoa, les castanyes, els pastissos, el bany col.lectiu, els plors,...


Avui fa un any que oficialment som una família.
Plovia moltíssim,
com avui a Barcelona, les carreteres estaven anegades.
Vam fer el trajecte del orfenat a la delegació de Tam Ky dormit als meus braços.
Una cerimònia curta i emotiva, seguida dels acomiadaments de les cuidadores.
Avui fa un any començavem una nova vida...






Barcelona, Aeroport del Prat, 12 Nov 2010 08:00am (escala Milà (IT))
Singapur, 13 Nov 2010. Esperant la sortida de l'avió que ens portarà a Ho Chi Minh City.
D'aquí agafariem un altre vol intern cap a Da Nang.


Arribada a l'aeroport de Da Nang, provincia de Quang Nam.
Una furgoneta ens recollia per portar-nos fins a l'hotel de Hoi An.
A menys de 24 hores de visitar l'orfanat....


Los juguetes "Tò he" son figuras esculpidas con masa de arroz de colores, que hacen que no sólo los niños vietnamitas, sino también los adultos los encuentren tan interesantes ...
Antiguamente, representaban diferentes héroes y gente común de la vida cotidiana, animales simbólicos como dragones o fénix, o de la vida diaria como búfalos de agua, flores y todas las cosas bellas de los cuentos de hadas y de la historia. Los niños se reunian en un lugar común en la aldea para escuchar las historias, ver al rey y a las mandarinas en sus elaborados trajes hechos por hábiles artesanos, e imaginar el mundo de los héroes y las hadas.
Los fabricantes de "Tò he" no enseñan el oficio a las mujeres por que estos temen que sus hijas revelen preciosos secretos comerciales a las familias de sus maridos.
La receta del éxito en la creación de un "Tò he" reside en la preparación de la masa. Primero se muele el arroz convirtiéndolo en polvo fino, luego se vierte agua sobre el polvo y se mezcla hasta lograr una masa pegajosa. Se coloca la masa en una olla con agua, se lleva el agua a ebullición, y se cocina la pasta durante una hora. Cuando la masa sube a la superficie, se sumerge, y emerge de nuevo, ya puede retirarse del fuego. Luego se aplican siete colores: blanco, negro, verde, amarillo, violeta, rosa y rojo. Los niños pueden comerse el "Tò he" después de jugar con él.
Hacer "Tò he" no da mucho beneficio. Los materiales de pasta de arroz, los palos de bambú y los colorantes son baratos y asequibles. Un artesano sólo cobra a los clientes por su paciencia y delicadeza. Los clientes pueden hacer sus pedidos y pagan en función de la satisfacción con el resultado, que es solo cuestión de miniutos. La base del "Tò he" para el comercio es la alegría de la gente, no el dinero.



14 Novembre 2010


Hace muchos años, en un lejano país, vivía una hermosa muchacha que era muy hábil en el bordado, por lo que muchos hombres ricos la pretendían como esposa, pero ella no estaba interesada.
La muchacha decía:
- "Sólo me casaré con el hombre que pueda teñir hilos de un color rosa que no se desvanenezca y a
demás debe tejer diez metros de seda sin costuras”.
A poca distancia de allí, vivía un joven tejedor. Un día, un ave volando se había enredado en su telar, rompiéndose un ala. El muchacho cuidó del pájaro hasta que recobró su salud. Después de aquello, siempre permanecieron juntos ave y joven. Así cuando, aún muy joven, sus padres murieron, su única compañía fue el pajarillo. Poco antes de morir, la madre del tejedor había plantado un árbol en el patio de la casa.
Un día, el pájaro trajo noticias importantes:

– "No muy lejos de aquí vive una muchacha hermosísima" -dijo el animalillo.- "Es una hábil bordadora, y ha dicho que se casará con el hombre que pueda tejer diez metros de seda sin costuras y que tiña el hilo de rosca en un color rosa que no decolore jamás."
El muchacho eligió sus mejores hilos de seda y comenzó a tejer. Para él, tejer diez metros de seda sin costuras no era problema, pero ¿Cómo teñir la seda de un color rosa que no se desluzca nunca?...
Afortunadamente, el pájaro tenía la solución. Condujo al muchacho ante un hada, que vivía en las montañas. Ésta era también una bordadora sin rival y, después de escuchar la historia del tejedor, prometió ayudarle.
- "Todos los colores palidecen con el tiempo"- dijo el hada. - "El único tinte que no pierde color es la sangre. Debes pincharte los dedos y recoger la sangre, después úsala para teñir la seda. "
El joven siguió las instrucciones del hada pero, después de siete días, había perdido tanta sangre que apenas podía tenerse en pie. El pájaro le ayudaba, trayéndole alimentos y hierbas medicinales para curar sus heridas. Por fin tras diez días de sufrimientos, los hilos estuvieron teñidos con un hermoso tono rosa.
Acompañado por el pájaro, el muchacho llevó el fruto de su esfuerzo a la casa de la muchacha. Sus pretendientes ricos estaban también allí. Todos habían llevado sus trabajos de seda y los paquetes con hilos de rosca. La muchacha recogió los paños de seda y los hilos. Entonces tomó un pequeño espejo y una aguja, que había heredado de su padre; sostuvo el espejo cerca de la tela y, en la imagen del espejo, vio las costuras de los paños y enhebrando un hilillo rosa en su aguja, vio que el color era pálido. La muchacha repitió estas pruebas con todos los trabajos de los pretendientes, hasta que llego al paño tejido por el joven.
Mirando en su espejo, vio que la seda brillaba como un río de luz de luna. Y cuando examinó con su aguja el hilo del tejido, brilló intensamente en un color rosa oscuro. Era tan bonito que la muchacha accedió de inmediato a casarse con el tejedor. La gente corrió a felicitar a la pareja, pero los pretendientes ricos despreciados por la muchacha se marcharon muy enojados.
Uno de estos pretendientes, despechado, fue a ver al rey, un anciano que, debido a su miedo irracional al fuego, nunca había salido de su palacio. A pesar de su avanzada edad, el anciano rey gustaba de la compañía de hermosas y jóvenes muchachas. Al escuchar la historia de la bella tejedora, el rey ordenó que fuese conducida a su presencia.
La feliz pareja, entre tanto, no era consciente del peligro que se cernía sobre ellos.
Cierto día mientras la muchacha estaba ocupada en bordar una camisa de seda, su marido confesó como había teñido los hilos de aquel color rosa, entonces ella emocionada bordó unas flores en la camisa con cinco pétalos como símbolo de amor a su marido, cinco dedos ensangrentados.
La camisa era tan hermosa que la gente venía para admirarla. Una mañana acababa de ponérsela cuando aparecieron los soldados del rey, apresaron al tejedor y se llevaron a la muchacha por la fuerza. El pájaro intentó ayudarles, pero fue herido de muerte por un soldado.
El viaje hasta el palacio real era largo y cuanto más se alejaba de su hogar, más desesperada estaba la muchacha. Rasgó las flores bordadas de su camisa y las lanzó al viento, e imploró una petición: - "Por favor lleva estas flores a mi amor”.
El viento cumplió su súplica llevando las flores bordadas hasta donde estaba su esposo. Cuando por fin el tejedor llegó a la casa, se sorprendió al ver el árbol que su madre había plantado cubierto de flores rosas.
La muchacha incapaz de soportar vivir con un rey viejo, se quitó la vida ahorcándose con su camisa de seda. Cuando los soldados llegaron al palacio, fueron convocados ante el rey y explicaron que la muchacha, echando de menos a su marido, se había matado . Al oír esto, el rey se encolerizó tanto que ordenó a sus hombres encarcelar al tejedor.
Cuando, a la mañana siguiente, el tejedor volvió junto al floreciente árbol, oyó un susurro en el viento.
- "Amor mío, debo ocultar las flores antes de que los soldados del rey las destruyan, tienes que marcharte, huye lejos de aquí"
Nada más escuchar las palabras, sopló un fuerte viento que se llevó las flores.
El muchacho decidió ir a la capital, porque todavía esperaba encontrar a su esposa, pero antes, se detuvo en la casa del hada, ésta le dijo:
- "Si quieres ver a tu esposa debes matar al malvado rey, pero para tener éxito, necesitarás la ayuda del pequeño pajarillo"- advirtió el hada.
-"Pero el pájaro está muerto" - se lamentó el tejedor, - "no puedo devolverle la vida"
Entonces el hada le dijo: - "Entierra el cuerpo del ave bajo el árbol que tu madre plantó y cuando llegue la primavera y se levanten los muertos, el pajarillo volverá a la vida".
El tejedor siguió sus instrucciones y, a la primavera siguiente, unos pequeños brotes rosados aparecieron en el árbol. Días más tarde, el pájaro apareció. Acompañado por el pájaro, el tejedor reemprendió el viaje hacia la capital disfrazado como vendedor de carbón y llevando un ramillete de flores rosadas.
Cuando llegó a la corte, el tejedor se acercó a un guardia y solicitó permiso para presentar al rey las flores. El rey ordenó al extranjero que se acercase y se agachó para admirar la frescura de las flores. En ese instante, el ramo estalló repentinamente en llamas. El fuego quemó la barba del rey y las llamas se extendieron rápidamente por sus trajes hasta abrasarlo.
No era magia. Lo que había sucedido es que el astuto tejedor había colocado un pedazo de carbón encendido en el ramillete y, al acercarse el rey, había soplado sobre las brasas, provocando un pequeño fuego que rápidamente prendió las ropas del rey.
El joven encontró la camisa con la que su esposa se había quitado la vida y la enterró bajo el árbol de su madre. A la mañana siguiente, la camisa estaba cubierta de flores.
El pájaro entonces condujo al tejedor hasta un denso bosque. Dentro del hueco que había en un gran tronco de árbol, estaba el cuerpo de su esposa. Después el pájaro le dió unas instrucciones: el joven envolvió el tronco en la camisa y de repente, se quebró la madera del tronco en miles de astillas y la joven apareció, que caminando se acercó al joven. El tejedor, su esposa y el pájaro regresaron a su casa impacientes por compartir su felicidad, se presentaron a sus vecinos con las flores rosadas de su árbol. Estas flores de color rosa, ahora son conocidas como las flores del melocotonero, y son un símbolo de la dedicación y del amor. Cada primavera, estas hermosas flores reaparecen, al igual que el amor de los fieles amantes.



El 20 de octubre se celebra en Vietnam el Día Nacional de la Mujer. En este día, las mujeres vietnamitas reciben de sus parejas, compañeros, hijos, familiares o amigos, ramos de flores y regalos con los mejores deseos. Es un día en que los hombres le demuestran su amor a sus esposas, haciendo todas las tareas de la casa, preparando una cena para toda la familia o invitándolas a cenar fuera.
La iniciativa de la festividad fué de la Unión de Mujeres de Vietnam, en conmemoración con el establecimiento de la unión el 20/10/1930.
Las mujeres en Vietnam tienen un par de Días de la Mujer (8 de marzo y 20 de octubre).


Avui fa un any de l'assignació. Recordo perfectament el dia, que va lligat a un trist aconteixement... 20 dies llarguíssims, veient que arribaven la resta d'assignacions i de la nostra sempre en faltava un paper, i quan aquest arribava ens posaven l'excusa de que en faltava un altre. Que tot estava bé, però sense la documentació completa no ens en podien adelantar res... I després de la sorpresa inicial, l'informe... on se'ns detallava el que sabien de tu, que vam haver de rellegir a casa per que ja no estàvem posant atenció, volíem veure la foto i acceptar l'assignació, per poder viatjar amb el primer grup i no haver d'esperar més dies... Només 3 setmanes que van passar rapídissimes, les 4 famílies enganxades al telèfon, on vam haver de buscar vols i allotjament, anar tancant temes a la feina i a casa, pensant què posar a la maleta, comprant robeta, preparant els estris, re-decorant la casa...


No sin motivo, la cocina vietnamita se ha ganado un lugar en el corazón de todos los que han tenido la suerte de probarla. Además de los platos más comunes, cada región cuenta con sus especialidades locales, como ésta de la que hoy os voy a hablar: las “Rosas Blancas” o “White Rose” de Hoi An.
En vietnamita son conocidos como banh bao, pero los encontraréis más frecuentemente anunciados como “White Rose”: el nombre dado por los franceses debido a su delicada apariencia, como pétalos de rosa.
Los White Rose son unas pequeñas empanadillas de harina de arroz al vapor, rellenas de un pasta de gambas y servidas con copos de ajo fritos y salsa de pescado y guindilla. Un plato exquisito y ligero que se come con palillos y disfrutándolo poco a poco.
Para nuestro barómetro no son caros: en un restaurante local, una ración de ocho cuesta unos 60.000 dongs (2,5 euros), pero si lo comparamos con el típico arroz del carrito (cuyo precio rara vez supera el euro), comprenderemos que pueden ser considerados un “pequeño lujo”.
Hoi An es una de las ciudades más bonitas de Vietnam; una parada obligatoria que os dejará todavía mejor sabor de boca si la alegrarías con un plato de White Rose, o la otra especialidad local: el Cao Lao (un plato de noodles con vegetales).




La escritura vietnamita se basa en el alfabeto latino. El vietnamita (tiếng Việt, tiếng Việt Nam, o Việt ngữ) es el idioma nacional e idioma oficial de Vietnam (Việt Nam). Es la lengua de los "Viet" (Việt o Kinh), aunque existen también muchos dialectos ya que esta nación asiática se compone de 54 grupos étnicos diferentes.
El idioma vietnamita original pertenece al grupo viet-muong, de la familia austroasiática. El aporte exterior más importante a la lengua vietnamita provino del chino clásico - el "Hán" - que era empleado como lengua oficial en la esfera administrativa, en los estudios filosóficos, históricos y literarios durante mucho tiempo.
Desde del siglo XIII, partiendo de la escritura ideográfica "Hán", los vietnamitas crearon su propia escritura llamada "Nôm" y hasta principios del siglo XX existían dos escrituras y literaturas paralelas, la "Hán" y la "Nôm". No obstante ya en el siglo XVII los misioneros europeos involucrados en la conversión religiosa y el comercio en Vietnam, cuyo pionero fue Alejandro de Rhodas (Alexandre de Rhodes, 1591-1660, jesuita francés), pusieron en uso una transcripción fonética basada en el abecedario latino.
Esta nueva escritura romanizada conocida como "Quốc Ngữ" (idioma nacional) tuvo en el siglo XX una amplia y rápida difusión para finalmente sustituir al "Hán" y al "Nôm" y convertirse definitivamente en idioma y escritura nacional y oficial del país.
El alfabeto vietnamita tiene 24 letras básicas pero llega a ser de 38 con todos sus variantes. Las palabras vietnamitas son monosílabas. La gramática no es muy complicada porque las oraciones o frases se componen por lo general según el orden sujeto-verbo-objeto; los verbos no se conjugan sino se añaden calificativos para indicar sus modos, tiempos, números y personas; lo mismo con los sustantivos y adjetivos para determinar sus géneros y números.
La característica más notable del vietnamita es el uso de tonos para distinguir significados entre diferentes palabras. Existen 6 tonos distintos: Ngang (sin símbolo en la escritura), Sắc, Huyền, Hỏi, Ngã y Nặng. Esta diversidad fonética le da valor musical a la lengua vietnamita y constituye una ventaja para que el vietnamita pueda pronunciar casi todas las palabras de otros idiomas. Pero precisamente por esto mismo que la pronunciación es quizás lo más difícil y complicado para los extranjeros que aprendan este idioma.

El alfabeto vietnamita tiene 29 letras:
A Ă Â B C D Đ E Ê G H I K L M N O Ô Ơ P Q R S T U Ư V X Y
a ă â b c d đ e ê g h i k l m n o ô ơ p q r s t u ư v x y
Además se usan 10 dígrafos y 1 trígrafo.
CH, GH, GI, KH, NG, NGH, NH, PH, QU, TH, TR
Las letras "F", "J", "W" y "Z" no se utilizan en el idioma vietnamita, pero se usan para las palabras extranjeras. "W" es a veces utilizado en lugar de "U" para abreviar.